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Aquel hombre caminaba solitario, los días en alta mar solían ser siempre oscuros (aunque la mar solía ser la más bella compañera), los días pasaban uno a uno, sin más prisa, todo era sombrío y tinieblas, navegaba a oscuras y la cada vez mas profundas…
Aquel hombre hacia de las nubes su desayuno, del sol su almuerzo y de las estrellas, su cena…
En aquellas noches de soledad y amargura, bajo una noche sin estrellas y sin luna, la vio entre sus ojos lagrimosos, ella era un faro, una luz de calma y belleza en un inmenso mar de soledad…
Aquel hombre, se aproximo cada vez más hacia aquella luz… y mientras más cerca estaba de alcanzarla, la oscuridad dejo de ser, unos rayos desconocidos para él se clavaron en su rostro, sus fuerzas y objetivos estaban para llegar a aquella luz, que aun sin conocerla, ya movía algo en su ser que la hacia unica…
Finalmente, cuando su cuerpo era consumido por el cansancio, aquella luz todo lo alumbro… y todo lo que lo rodeaba se volvió sol…
La vida le trajo aquella luz de la cual nunca más pudo separarse, volviendo sus días oscuros en la más infinita claridad…
Se aferro a ella, como una nave en la oscuridad… Ella era su faro en las noches mezcladas de pena y tristeza...
Y volvió a ella cada vez que sus días eran melancolía… y poco a poco, la luz que de ella nacia, fue su alimento, su unico alimento…
Rodrigo…
(En duda)
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Aquel hombre caminaba solitario, los días en alta mar solían ser siempre oscuros (aunque la mar solía ser la más bella compañera), los días pasaban uno a uno, sin más prisa, todo era sombrío y tinieblas, navegaba a oscuras y la cada vez mas profundas…
Aquel hombre hacia de las nubes su desayuno, del sol su almuerzo y de las estrellas, su cena…
En aquellas noches de soledad y amargura, bajo una noche sin estrellas y sin luna, la vio entre sus ojos lagrimosos, ella era un faro, una luz de calma y belleza en un inmenso mar de soledad…
Aquel hombre, se aproximo cada vez más hacia aquella luz… y mientras más cerca estaba de alcanzarla, la oscuridad dejo de ser, unos rayos desconocidos para él se clavaron en su rostro, sus fuerzas y objetivos estaban para llegar a aquella luz, que aun sin conocerla, ya movía algo en su ser que la hacia unica…
Finalmente, cuando su cuerpo era consumido por el cansancio, aquella luz todo lo alumbro… y todo lo que lo rodeaba se volvió sol…
La vida le trajo aquella luz de la cual nunca más pudo separarse, volviendo sus días oscuros en la más infinita claridad…
Se aferro a ella, como una nave en la oscuridad… Ella era su faro en las noches mezcladas de pena y tristeza...
Y volvió a ella cada vez que sus días eran melancolía… y poco a poco, la luz que de ella nacia, fue su alimento, su unico alimento…
Rodrigo…
(En duda)
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